Es muy difícil que te encuentres con un chileno o chilena que no haya probado alguna vez las sopaipillas. Se trata de una de las comidas típicas de nuestro país. Se suelen encontrar carritos de sopaipillas en muchas ciudades, de norte a sur, en toda época del año, pero especialmente en invierno, cuando más se preparan en los hogares de Chile para aplacar el frío. Uno de los factores que han hecho de esta masa frita una de las favoritas de la población chilena es su relativa facilidad para prepararla y su versatilidad: se puede comer para acompañar un rico desayuno, un exquisito almuerzo o para la once, acompañado de un té. También es el bocado perfecto para quienes no han comido en muchas horas y necesitas reponer fuerzas. No es necesario que haya algún tipo de celebración o evento especial para comer sopaipillas. En casi todos los hogares chilenos se preparan y siempre podrás encontrar a alguien vendiendo en la esquina camino al trabajo o a tu lugar de estudios con la posibilidad de elegir diferentes salsas.

El origen de las sopaipillas

La sopaipilla es uno de los alimentos que más caracteriza la mesa chilena. Un producto típico de nuestra gastronomía que se puede encontrar en restoranes y en la calle. Casi nadie podría negar que se trata de una comida muy sabrosa a cualquier hora. ¿Pero sabemos su historia? A continuación te mostramos cuál es su origen.

Soapillas listas
La receta casera de las sopaipillas es la preferida.

 

Su historia en América se remonta al año 1700, cuando los colonizadores españoles que llegaban hasta nuestras tierras la preparaban bajo el nombre de «sopaipa», lo que en árabe hace referencia a «pan mojado en aceite», concepto que luego sería transformado por el pueblo mapuche como «sopaipillas», un diminutivo de la palabra original. A su vez, la palabra «sopaipa» o «xopaipa», proviene de «suppa», una palabra germánica que significa «mojar». De esta proviene también la palabra sopa. por ejemplo. De hecho, en Chile, sobretodo en los espacios más populares, todavía se le suele llamar sopaipa a las sopaipillas, algo que también sucede, aunque con menor recurrencia, en países como Argentina, Perú y Bolivia.

En nuestra región, es posible encontrar diferentes variantes de la sopaipilla, algunas de las cuales coinciden en su preparación con la que se produce en España, mientras que otras se asemejan más a lo que en Argentina se conoce como torta frita o chipá cuerito o con el alimento peruano conocido como cachanga. Con el tiempo, quienes habitaban estas zonas le agregaron la chancaca, un producto típico de la gastronomía chilena que se produce con azúcar y melaza, a lo que se le agrega canela y cáscara de limón o naranja, para saborizarlo. Así, la sopaipilla queda remojada en este dulce líquido, adquiriendo el nombre de «sopaipillas pasadas».

Las sopaipillas son una masa frita hecha de harina de trigo, a la que en algunas zonas de nuestro país se le agrega zapallo, como en el centro-sur, o con papas en el sur. En las áreas rurales, la sopaipillas se suele comer como una especie de aperitivo junto a mostaza, pebre, palta, tomate o ají en pasta. En algunos lugares también se le agregan aderezos dulces como manjar, nutella o salsa de chocolate. Si bien son un producto que se puede encontrar en cualquier época del año, es más común verlo en las mesas chilenas durante la llegada del otoño o en invierno. Típicos son también los puestos callejeros que ofrecen esta preparación recién frita, muchos de ellos autoproclamandose los reyes de la sopaipillas. Por las mañanas o en las noches chilenas de invierno, cuando el frío reina en gran parte de las ciudades, es común observar aglomeraciones de personas rodeando un carrito en el que el olor a aceite frío comienza a entibiar a quienes esperan deseosos este delicioso producto. En la variedad está el gusto. Por esta razón, los dueños y dueñas de carritos de sopaipillas buscan diferenciarse de otros y otras ofreciendo cada vez más tipos de salsas, siendo las favoritas la mostaza y el pebre. Incluso, es posible encontrar masas crudas de sopaipillas para llegar y freírlas, lo que ha facilitado el trabajo de muchos propietarios y propietarias de carritos, permitiendo así que se vendan a un bajo costo.

¿Cómo hacer una sopaipilla?

Es perfecta para antes de entrar al trabajo o a una clase muy temprano. También para las frías tardes de invierno. Las sopaipillas ha encontrado un lugar privilegiado entre los chilenos y chilenas, gracias a su precio y a su versatilidad, al poder ser degustada con diferentes salsas. ¡Difícilmente encontrarás a quien no sepa apreciarla! Se trata de una receta muy sencilla y fácil de preparar. Como te comentábamos, está compuesta por harina, zapallo, manteca, agua o leche y sal, lo que la ha llevado a ser preparado en la mayoría de los hogares chilenos.

Sopaipillas con pebre de fondo
El pebre es uno de los acompañantes preferidos para comer con sopaipillas.

A pesar de ser una preparación fácil, muchas personas no saben cómo hacer una sopaipilla, por lo que a continuación te mostramos los pasos a seguir.

Ingredientes para una masa de sopaipilla común

  • 2 tazas de harina cernida
  • 1 taza de zapallo
  • 3 cucharadas de manteca
  • 1/2 taza de leche o agua caliente
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 litro de aceite para freír

Preparación

Antes de empezar directamente con la masa de la sopaipilla, primero es necesario cocer el zapallo, el que, luego de haber sido colado, deberá ser añadido a una mezcla con la harina (esta debe estar cernida) no sin antes habiéndolo molido hasta dejarlo como un puré, junto a la manteca previamente derretida y la sal. Al mezclar estos ingredientes, deberás amasar o dejar en la mezcladora hasta lograr una masa homogénea, la que deberás dividir para formar unos círculos con la masa de unos 10 centímetros de diámetro. Para esto puedes utilizar un rodillo. Lo ideal es que la esta tenga un centímetro de espesor aproximadamente. Si ves que la masa no es lo que esperabas, puedes añadir la harina que necesites. No olvides tomar un tenedor y pinchar la masa para facilitar el drenado del aceite, dejándolas listas para freír. También se acostumbra utilizar un cuchillo para hacer un orificio en el medio del círculo. Es recomendable que el aceite esté a una temperatura cercana a los 190º y que se utilice una sartén con una buena profundidad, con el fin de poder sumergir las masas enteras en él, Esta temperatura es perfecta para que el aceite no se impregne en la masa. Preocúpate de que freír la sopaipilla por ambos lados, por el tiempo que demore en comenzar a dorarse. Luego puedes depositarlas en algún recipiente con papel absorbente. En algunos lugares, tal como te contábamos anteriormente, el zapallo puede ser reemplazado por papas o simplemente no se agrega más que la harina de trigo.

¿Cómo hacer sopaipillas pasadas?

Una de las variedades más populares en la que se suelen consumir las sopaipillas en Chile, especialmente en el otro o el invierno, es con chancaca, lo que se conoce como «sopaipillas pasadas». Especiales para acompañar una rica once o un energético desayuno, las sopaipillas pasadas se han convertido en uno de los alimentos favoritos para pasar el frío. Así también, es posible encontrar a una parte de la población que las prefiere secas. Todo dependerá del paladar de cada uno o una. Pero nadie puede negar que de esta forma la sopaipilla adquiere un sabor particular y sabroso. Para hacer unas ricas sopaipillas pasadas, es necesario contar los siguientes ingredientes, además de los necesarios para la masa de la sopaipilla:

  • 450 gramos de chancaca
  • 800 milímetros de agua
  • Canela
  • Cáscara de naranja
  • 20 gramos de maicena

Para preparar la salsa de chancaca, primero deberás colocarla en una olla junto al agua, la rama de canela y la cáscara de naranja. Luego, deberás ponerla a calentar a fuego medio hasta disolverla. Cuando veas que la salsa está hirviendo, tendrás que añadir la maicena previamente disuelta en un poco de agua y revuelve hasta que vuelva a hervir.

Sopaipillas con chancaca
Las sopaipillas pasadas son una variedad propia de Chile.

Finalmente, tras retirar esta mezcla del fuego, deberás colocar las sopaipillas ya fritas en este recipiente para que se empape de la salsa y servirlas inmediatamente.

Las claves para hacer una sabrosa sopaipilla

A pesar de lo simple que es seguir los pasos para preparar una sopaipilla, existen diferentes aspectos a tomar en cuenta para que te conviertas en un experto o experta de esta popular elaboración chilena. No importa si las prefieres pasadas, con zapallo, papas o sin ingredientes extras, para lograr cocinar unas sopaipillas perfectas y más sabrosas que las pre hechas del supermercado es necesario haber adquirido cierta experiencia. A continuación te mostramos algunos tips para lograr el equilibrio perfecto de sus ingredientes y seas reconocida o reconocido por tus sopaipillas:

  • Elige un zapallo tierno y una chancaca de calidad.
  • Procura utilizar las cantidades correctas de los ingredientes para lograr un sabor y una textura perfecta.
  • Ofrece diferentes salsas a tus comensales, tanto saladas como dulces, para no excluir ninguna preferencia.

Así obtendrás el sabor perfecto para pasar tus días de invierno.

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Jordán

Periodista. He trabajado como encargado de redes sociales de diferentes medios de comunicación. Mis principales intereses son la literatura, la cultura y los medios digitales.