Es muy difícil que te encuentres con un chileno o chilena que no haya probado alguna vez las sopaipillas. Se trata de una de las comidas típicas de nuestro país. Se suelen encontrar carritos de este alimento en muchas ciudades, de norte a sur, en toda época del año, pero especialmente en invierno, cuando más se preparan en los hogares de Chile para aplacar el frío. Uno de los factores que han hecho de esta mezcla frita una de las favoritas de la población chilena es su relativa facilidad para prepararla y su versatilidad: se puede comer para acompañar un rico desayuno, un exquisito almuerzo o para la once, acompañado de un té. También es el bocado perfecto para quienes no han comido en muchas horas y necesitas reponer fuerzas. No es necesario que haya algún tipo de celebración o evento especial para comer esta preparación. En casi todos los hogares chilenos se preparan y siempre podrás encontrar a alguien vendiendo en la esquina camino al trabajo o a tu lugar de estudios con la posibilidad de elegir diferentes salsas.

La misma Violeta Parra se dedicó a vender esta exquisita masa frita en las calles del centro de Santiago a los obreros y obreras que pasaban temprano cerca de la casa de la reconocida artista que llevó la música popular de nuestro país a diversas partes del mundo. La autora de Mazúrquica Modérnica llevó en uno de sus viajes que la llevó hasta algunos platos típicos de la comida chilena, entre las que se encontraba la sopaipilla. «Quemá' está la sopaipilla;/ p'al pobre ya no hay razones;/hay costra en los corazones / y horchata en las venas ricas, / y claro, esto a mí me pica / igual que los sabañones», escribió la compositora en su Más van pasando los años que publicó en Décimas autobiográficas.

Conoce las mejores recetas para principiantes con esta y otras preparaciones.

El origen de las sopaipillas

La sopaipilla es uno de los alimentos que más caracteriza la mesa chilena y es un alimento obligado para los miles de turistas que suelen visitar Chile si quieren sentir la verdadera experiencia de vivir en Chile. Un producto típico de nuestra gastronomía que se puede encontrar en restoranes y en la calle. Casi nadie podría negar que se trata de una comida muy sabrosa a cualquier hora. ¿Pero sabemos su historia? A continuación te mostramos cuál es su origen y la receta sopaipillas ideal para ti.

Sopaipillas listas
La receta casera de las sopaipillas es la preferida.

 

Su historia en América se remonta al año 1700, cuando los colonizadores españoles que llegaban hasta nuestras tierras la preparaban bajo el nombre de «sopaipa», lo que en árabe hace referencia a «pan mojado en aceite», concepto que luego sería transformado por el pueblo mapuche como «sopaipillas», un diminutivo de la palabra original. A su vez, la palabra «sopaipa» o «xopaipa», proviene de «suppa», una palabra germánica que significa «mojar». De esta proviene también la palabra sopa. por ejemplo. De hecho, en Chile, sobretodo en los espacios más populares, todavía se le suele llamar sopaipa, algo que también sucede, aunque con menor recurrencia, en países como Argentina, Perú y Bolivia.

En nuestra región, es posible encontrar diferentes variantes de la sopaipilla, algunas de las cuales coinciden en su preparación con la que se produce en España, mientras que otras se asemejan más a lo que en Argentina se conoce como torta frita o chipá cuerito o con el alimento peruano conocido como cachanga. Con el tiempo, quienes habitaban estas zonas le agregaron la chancaca, un producto típico de la gastronomía chilena que se produce con azúcar y melaza, a lo que se le agrega canela y cáscara de limón o naranja, para saborizarlo. Así, la sopaipilla queda remojada en este dulce líquido, adquiriendo el nombre de «sopaipillas pasadas».

Las sopaipillas son una mezcla frita hecha de harina de trigo, a la que en algunas zonas de nuestro país se le agrega zapallo, como en el centro-sur, o con papas en el sur. En las áreas rurales, estas simples pero sabrosas mezclas de harina de trigo se suelen comer como una especie de aperitivo junto a mostaza, pebre, palta, tomate o ají en pasta. En algunos lugares también se le agregan aderezos dulces como manjar, nutella o salsa de chocolate. Si bien son un producto que se puede encontrar en cualquier época del año, es más común verlo en las mesas chilenas durante la llegada del otoño o en invierno. Típicos son también los puestos callejeros que ofrecen esta receta recién frita, muchos de ellos autoproclamandose los reyes de la sopaipillas. Por las mañanas o en las noches chilenas de invierno, cuando el frío reina en gran parte de las ciudades, es común observar aglomeraciones de personas rodeando un carrito en el que el olor a aceite frito comienza a entibiar a quienes esperan deseosos este delicioso producto. En la variedad está el gusto. Por esta razón, los dueños y dueñas de carritos de este alimento buscan diferenciarse de otros y otras ofreciendo cada vez más tipos de salsas, siendo las favoritas la mostaza y el pebre. Incluso, es posible encontrar crudas las masas para sopaipilla para llegar y freírlas, lo que ha facilitado el trabajo de muchos propietarios y propietarias de carritos, permitiendo así que se vendan a un bajo costo.

Las sopaipillas en la cultura chilena

Se piensa que la costumbre de los típicos carritos de estas masas que se pueden encontrar en la mayoría de las ciudades de Chile se debe a que en épocas pasada era necesario salir al exterior para freírlos.

En las zonas urbanas más pobladas se suelen comer para saciar el hambre de una forma rápida, aunque también suele ser protagonista de muchas mesas a la hora de la once. En algunos locales esta popular masa de harina de trigo es ofrecida como una entrada, siempre acompañada de un rico pebre.

Sin embargo, en zonas como el archipiélago de Chiloé, donde se suele preparar con huevo y levadura, se come junto a carnes, milcaos o con miel y mermelada.

Las sopaipillas en el mundo

Además de ser una de las protagonistas de la cultura gastronómica chilena, también es posible encontrar a la sopaipilla en otras partes del continente americano y en la península ibérica. ¡Sin duda las buenas recetas se repiten a nivel mundial!

España

De hecho, en España, donde este producto es conocido como «sopaipa», se puede encontrar en diferentes celebraciones y festejos populares, especialmente en la zona andaluza y sobre todo en localidades de la provincia de Córdoba, tal como Montilla, Fuente Palmera o La Rambla.

En estos lugares, esta masa frita se acostumbra a comer acompañada con una taza de chocolate, aunque también se disfruta sola.

También puedes intentar con la receta de los panqueques, otra comida que acompaña las onces de Chile

Argentina

En el país transandino, esta masa frita también representa una de las comidas típicas de su cultura. Tanto así, que en algunas localidades es posible encontrar fiestas populares que se celebran en su nombre.

Por ejemplo, en la provincia de Mendoza, específicamente en Rivadavia, existe el Festival de la Sopaipilla. Este evento reúnes a una gran cantidad de asistentes, quienes cantan, bailan y compartes esta sabrosa masa frita.

Azúcar sobre la mesa
En algunos hogares espolvorean las sopaipillas con azúcar flor.

Estados Unidos

Puede resultar curioso para algunos o algunas, sin embargo, es cierto que la sopaipilla también se ha ganado un lugar en la cultura estadounidense, especialmente en los estados de Texas, Arizona y Nuevo México.

Al igual que en los otros países, la sopaipilla recibe el mismo nombre, se cocinan con polvos de hornear, tiene forma de rombo o trapecio y también se acostumbra consumirla con aderezos dulces o salados, como miel o ingredientes propios de los tacos.

Este alimento se estima que se produce en este país norteamericano desde hace unos 300 años y ha sido tal su relevancia en la cultura gastronómica que Texas la declaró «pastel oficial» entre los años 2003 y 2005.

Se piensa que su receta llegó hasta estos lugares por acción de los invasores europeos que llegaron a México.

Si quieres comer una de estas ricas elaboraciones típicas de la cocina chilena y estás viviendo en uno de estos estados, podrás encontrarla fácilmente en muchos restaurantes.

¿Cómo hacer una sopaipilla?

Es perfecta para antes de entrar al trabajo o a una clase muy temprano. También para las frías tardes de junio, julio y agosto, principalmente. Estas masitas hechas de harina de trigo han encontrado un lugar privilegiado entre los chilenos y chilenas, gracias a su precio y a su versatilidad, al poder ser degustada con diferentes salsas. ¡Difícilmente encontrarás a quien no sepa apreciarla! Se trata de una receta muy sencilla y fácil de preparar. Como te comentábamos, está compuesta por harina, zapallo, manteca, agua o leche y sal, lo que la ha llevado a ser preparado en la mayoría de los hogares chilenos.

Sopaipillas con pebre de fondo
El pebre es uno de los acompañantes preferidos para comer con estas ricas masitas típicas de Chile.

A pesar de ser una fórmula fácil, muchas personas no saben cómo hacer una sopaipilla, por lo que a continuación te mostramos los pasos a seguir.

Ingredientes para una masa de sopaipilla común

  • 2 tazas de harina cernida
  • 1 vaso con zapallo
  • 3 cucharadas de manteca
  • 1/2 vaso de leche o agua caliente
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 litro de aceite

Preparación

Antes de empezar con la receta sopaipillas con zapallo, vamos a partir directamente con la masa de la sopaipilla. Primero es necesario cocer el zapallo, el que, luego de haber sido colado, deberá ser añadido a una mezcla con la harina (esta debe estar cernida) no sin antes habiéndolo molido hasta dejarlo como un puré, junto a la manteca previamente derretida y la sal. Al mezclar estos ingredientes, deberás amasar o dejar en la mezcladora hasta lograr una masa homogénea, la que deberás dividir para formar unos círculos con la masa de unos 10 centímetros de diámetro.

Para esto puedes utilizar un rodillo. Lo ideal es que la esta tenga un centímetro de espesor aproximadamente. Si ves que la masa no es lo que esperabas, puedes añadir la harina que necesites. No olvides tomar un tenedor y pinchar la masa para facilitar el drenado del aceite, dejándolas listas para freír. También se acostumbra utilizar un cuchillo para hacer un orificio en el medio del círculo. Es recomendable que el aceite esté a una temperatura cercana a los 190º y que se utilice una sartén con una buena profundidad, con el fin de poder sumergir las masitas enteras en él,

Esta temperatura es perfecta para que el aceite no se impregne en la masa. Preocúpate de que freír la sopaipilla por ambos lados, por el tiempo que demore en comenzar a dorarse. Luego puedes depositarlas en algún recipiente con papel absorbente. En algunos lugares, tal como te contábamos anteriormente, el zapallo puede ser reemplazado por papas o simplemente no se agrega más que la harina de trigo. ¡Siempre puedes prepararla de la forma que mas te guste!

Si tienes antojo de pizza pero no quieres salir de casa ¡aprende a prepararla!

¿Cómo hacer sopaipillas pasadas?

Una de las variedades más populares en la que se suelen consumir estas sabrosas masitas fritas típicas en Chile, especialmente en el otoño o la temporada siguiente, es con chancaca, lo que se conoce como «sopaipillas pasadas». Especiales para acompañar una rica once o un energético desayuno, las sopaipillas pasadas se han convertido en uno de los alimentos favoritos para pasar el frío. Así también, es posible encontrar a una parte de la población que las prefiere secas. Todo dependerá del paladar de cada uno o una. Pero nadie puede negar que de esta forma la sopaipilla adquiere un sabor particular y sabroso. Para hacer unas ricas sopaipillas, es necesario contar los siguientes ingredientes, además de los necesarios para la masa de la sopaipilla:

  • 450 gramos de chancaca
  • 800 milímetros de agua
  • Canela
  • Cáscara de naranja
  • 20 gramos de maicena

Para preparar la salsa de chancaca, primero deberás colocarla en una olla junto al agua, la rama de canela y la cáscara de naranja. Luego, deberás ponerla a calentar a fuego medio hasta disolverla. Cuando veas que la salsa está hirviendo, tendrás que añadir la maicena previamente disuelta en un poco de agua y revuelve hasta que vuelva a hervir.

Sopaipillas con chancaca
Las sopaipillas pasadas son una variedad propia de Chile.

Finalmente, tras retirar esta mezcla del fuego, deberás colocar la masa para sopaipillas ya fritas en este recipiente para que se empape de la salsa y servirlas inmediatamente.

Origen de las sopaipillas pasadas

Como sabemos, a pesar de que estas ricas masas de trigo fritas son un alimento muy típico de la gastronomía chilena, se trata de una deliciosa masa que llegó a tierras americanas de la mano de los colonos españoles en el siglo XVIII.

Por supuesto que al llegar a nuestro continente, este alimento comenzó a experimentar variaciones cuyas recetas se adaptaban a la oferta de productos locales.

Una de las «americanizaciones» que recibió fue la de ser preparada con chancaca, dando origen a las sopaipillas pasadas que  a tantos paladares que gustan de lo dulce complacen en nuestro país.

La chancaca, también conocida como panela, panocha, o rapadura en otros países latinoamericanos, entre otras muchas denominaciones, es un producto que por su sabrosa dulzura se ha convertido en parte de la alimentación típica de países latinoamericanos y asiáticos, como Pakistán o India.

El origen del nombre de la chancaca tiene dos versiones. Una de ellas propone que viene de la lengua mexicana náhuatl «chiancaca» que significa azúcar morena, mientras que la otra vincula su procedencia con el quechua «chamq'ay» que significa machacar o moler.

La preparación de este dulce jarabe solidificado es en base al jugo no destilado que se obtiene de la caña de azúcar, la que fue ingresada a nuestro continente a través de las primeras invasiones españolas en el siglo XV en Santo Domingo, donde se establecieron las primeras plantaciones, transportando su cultivo a las zonas caribeñas.

En esta época y por varios años después, este endulzante fue muy preciada, vendiéndose a tarifas bastante elevadas. De hecho, se cuenta que a mediados del siglo XV un quintal de este endulzante llegó a costar lo que una familia de clases media gasta en un año en comida.

Persona amasando
Para paladares que prefieren comidas más húmedas, son especiales las sopaipillas pasadas.

Para su elaboración, lo primero que se hace es seleccionar entre la caña cosechada aquella que está más madura, la que pasara a un proceso en el que se desmenuza y tritura hasta conseguir una pasta.

Posteriormente, esta pasta es transportada a molinos acanalados, a través de los cuales se le aplica una gran presión con el fin de obtener su jugo. Esta bebida se lleva a un proceso de tamizado que permitirá sacarle los sedimentos, conocido también como «bagazo», el que en el futuro, luego de su secado, se usará como combustible para el mismo proceso.

El jugo que se obtiene de este proceso recibe el nombre de guarapo y después de la etapa anterior es tratado a través de diferentes fases de filtrado con las que se busca eliminar las impurezas que quedaron del paso reciente, para luego adicionarle hidróxido de calcio y ácido fosfórico.

Luego, es el momento de pasar a la etapa de evaporación, donde esta bebida se llevará a ebullición o, también, existe la posibilidad de dejarlo que se evapore lentamente hasta que se logre un producto muy concentrado que permitirá moldearlo. Para esto, se suele utilizar una vasija de bronce o cobre de muy buena calidad que es muy difícil de romper. A medida que van apareciendo impurezas, como espuma, por ejemplo, gracias al hervor al que se somete, estas se van traspasando a un segundo recipiente del mismo material. La idea es que se transforme en una espesa melaza tras perder su humedad.

Esta melaza será llevada a unos baldes en los que se le aplicará un paleo de manera manual con el objetivo de lograr una mayor espesura que permita su moldeamiento, tras lo cual se deja secar para después empaquetarla.

Las empanadas son otras de las comidas típicas chilenas.

El pebre: un acompañamiento indispensable para las sopaipillas chilenas

Entre todas las salsas con las que se suelen ofrecer estas ricas masas fritas en Chile, el pebre es sin duda el protagonista.

Derivada del catalán, la palabra pebre quiere decir «pimienta», en referencia a la especia de origen europeo.

Su preparación es muy sencilla y sirve como aderezo para muchos platos típicos de la comida chilena, como los porotos granados, el choripán típico de los asados, las carnes, las tortillas de rescoldo o el mismo pan que no puede faltar en una mesa de nuestro país.

A continuación, te mostramos cómo se hace un rico pebre chileno:

Ingredientes

  • 1 cebolla picada en cubitos pequeños
  • 1 tomate picado en cubitos pequeños
  • 2 dientes de ajo picados finamente
  • 3 cucharadas de perejil (picado)
  • 3 cucharadas de cilantro (picado)
  • 1 cucharada de ají en pasta
  • Ají verde (picado)
  • Aceite (vegetal u oliva)
  • Vino blanco
  • Sal
  • Pimienta

Preparación

Luego de picar el tomare, la cebolla, el ajo, el perejil, el cilantro y el ají, integrar todos los ingredientes en un recipiente. Esta mezcla se deberá dejar descansar por un mínimo de 30 minutos.

Pasado este tiempo, se recomienda probar la pasta que resulta para conocer el sabor. En caso de que no te guste, puedes añadir más sal.

Muchas personas lo prefieren más molido, para lo que se recomienda pasar por una picadora y obtener un rico pebre cuchareao.

Variaciones del pebre chileno

Existen algunas pequeñas variaciones, dependiendo del tipo de ingrediente picante que se le agrega.

  • En algunas localidades del sur del país se utiliza merkén para darle el gusto picante. Este es un aliño que consiste en ají cacho de cabra tratado en un proceso de secado y ahumado junto a otros ingredientes como las semillas del cilantro tostadas y sal, lo que le entrega un sabor único. Se trata de un ingrediente propio de la cocina mapuche. Para obtenerlo, el ají verde se deja madurar hasta que adquiera una intensa tonalidad roja, para luego ponerlo al sol hasta que se seque de forma natural y luego ahumarlo en fuego que produce la madera. Tras esto, el ají pasa a un proceso en el que es triturado, incluyendo también sus semillas, en morteros de piedra o molinos eléctricos.
Ajíes en recipiente
Del tipo de ají dependerá el grado de picante del pebre.
  • Otra opción es hacer el pebre con ají cacho de cabra, ingrediente que le entrega un sabor mucho más picante, razón por la que dice que «pica dos veces».
  • También es posible encontrar el pebre verde. Su particularidad es que en su elaboración se incorpora el perejil, el que debe ir sin tallo.
  • Chancho en piedra: originario de la zona talquina, el chancho en piedra recibe este nombre ya que su preparación requiere un mortero. En él se incluyen los ingredientes que se utilizarán para luego ser triturados. Se recomienda que esta salsa se sirva y consuma de forma inmediata, ya que a las horas comienza a oxidarse. Es menos común encontrarlo en locales gastronómicos.

Las claves para hacer una sabrosa sopaipilla

A pesar de lo simple que es seguir los pasos para preparar una sopaipilla, existen diferentes aspectos a tomar en cuenta para que te conviertas en un experto o experta de esta popular elaboración chilena. No importa si las prefieres pasadas, con zapallo, papas o sin ingredientes extras, para lograr cocinar unas sopaipillas perfectas y más sabrosas que las pre hechas del supermercado es necesario haber adquirido cierta experiencia.

Zapallos apilados
Algunas personas prefieren las sopaipillas con zapallo y otras no. Todo depende de tu gusto.

A continuación te mostramos algunos tips para lograr el equilibrio perfecto de sus ingredientes y seas reconocida o reconocido por tus sopaipillas:

  • Elige un zapallo tierno y una chancaca de calidad.
  • Procura utilizar las cantidades correctas de los ingredientes para lograr un sabor y una textura perfecta.
  • Ofrece diferentes salsas a tus comensales, tanto saladas como dulces, para no excluir ninguna preferencia.

Así obtendrás el sabor perfecto para pasar tus días de invierno, época en la que las ventas crecen exponencialmente en los carritos que nos acompañan en cada esquina para entregarnos sabor y la calidez que solo una sopaipilla en medio de los fríos días nos puede dar.

Si tienes dudas sobre la forma de preparar una sopaipilla, siempre puedes buscar en internet con palabras claves como sopaipillas receta o mejor receta sopaipilla, y tendrás muchas opciones para innovar en la preparación de esta especialidad. 

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Jordán

Periodista. He trabajado como encargado de redes sociales de diferentes medios de comunicación. Mis principales intereses son la literatura, la cultura y los medios digitales.