Las clases de piano te darán muchos aprendizajes. Junto con las lecciones de solfeo, técnica, composición y armonía, vendrán también muchas otras comprensiones transversales y holísticas: ¡Verdaderas lecciones de vida!

Después de todo, el piano representa tantos siglos de historia de la música. El piano fue creado a mediados del siglo XVIII, como una evolución del clavicordio y el dulcémele, ¡imagínate cuánta sabiduría esconde!

Debe tener algún valor agregado, considerando que grandes genios clásicos como Bach, Beethoven, Debussy, Vivaldi y Mozart -y otros más modernos como Ray Charles y Stevie Wonder -lo eligieron para su expresión artística y desarrollo de su carrera.

Mientras incorporas las bases de este instrumento de cuerdas, tu profesor te entregará ciertas claves técnicas, que pronto verás traducidas en píldoras de sabiduría para incorporar a tu vida cotidiana y al modo en que enfrentas problemas día tras día.

¡Vamos a conocerlas!

¡Sigue el tempo, no te apures!

Metrónomo blanco y negro
El metrónomo es una gran metáfora sobre hacer las cosas a su propio tiempo

Apurarse (o ralentizarse innecesariamente) es uno de los errores más comunes en el proceso de aprendizaje de un instrumento musical.

El metrónomo es una herramienta súper tangible para recordarte que todo tiene su momento, y que no por tocar la pieza más rápido, eres más virtuoso ni posées mayor habilidad.

En el fondo, la lección es que todo se comienza de a poco, y que no tiene caso pretender llegar a la meta de inmediato.

¿Eres un fanático de Bach? Malas noticias: Un principiante no está en grado de tocar la Sinfonía nº3 durante sus primeros meses de estudio de las teclas.

Mientras te enseña las blancas, negras, corcheas, doble corcheas y el silencio, tu profesor te lo repetirá incansablemente: Ten paciencia y escucha lo que tu propio ritmo te está indicando.

Aprende primero el solfeo, las claves para entender e interpretar la música. Comienza con la mano derecha y replicando melodías sencillas y conocidas.

Aprende a tocar con clases de piano online.

Poco a poco, adquirirás la habilidad para interpretar piezas más complicadas e icónicas, ¡e incluso para crear las tuyas propias!

No tropieces dos veces con la misma piedra

Somos humanos y es muy natural que nos equivoquemos. Mientras aprendes a tocar el piano, de seguro te equivocarás un número incontable de veces.

La práctica hace al maestro, dice el famoso refrán. Equivócate tantas veces como sea necesario, pero lo más importante es aprender de tus errores.

Es normal que erres en una secuencia de notas, pero no lo es que cuatro, cinco, diez o quince veces el error esté en exactamente la misma parte, o que ocurra por el mismo motivo.

Si no encuentras la manera de cobrar un conocimiento por tus errores, entorpecerás tanto el trabajo de tu profesor como tu propio proceso, y los avances se harán visibles mucho más lentamente.

Ten la iniciativa de reforzar por tu propia cuenta

Hombre toca piano lugar público
¡Aprovecha tus ratos libres para repasar la última lección!

Al máximo, tendrás entre dos y cuatro horas con tu profesor de piano a la semana (a menos que estés recibiendo un entrenamiento musical profesional o estés asistiendo a clases intensivas).

Como podrás imaginar, esto no es suficiente para alcanzar tus objetivos, ya que el verdadero aprendizaje de un instrumento como el piano depende de tu compromiso cotidiano.

Siéntate treinta minutos en el taburete cada día (o una hora si estás muy motivado; pero no más, tampoco es constructivo exagerar, y posiblemente sólo logres saturar tu entusiasmo).

Cada lección seguramente traerá consigo algo nuevo -un nuevo pasaje complejo, una ejecución con la mano derecha o con la izquierda que nunca habías hecho, un nuevo acorde a comprender o un cambio repentino en un ritmo -y lo mejor que puedes hacer es continuar repasándolo para tenerlo dominado en la próxima lección.

Tu profesor no va a poder resolver todas y cada una de las dificultades a las que te enfrentes, así como tampoco, si eres un estudiante universitario, el docente va a resolver absolutamente todas tus inquietudes.

Así como cuando vas a clases en la Facultad, tu profesor te entregará las claves y es tu responsabilidad estudiarlos hasta comprenderlos a cabalidad, y llegar en buena forma al exámen. Como cualquier actividad académica, gran parte se hace fuera de la sala de clases.

Las frustraciones no pueden paralizarte

Cita Yoda Star Wars
Todo buen maestro te ayudará a enfrentar tus miedos

Imagínate el siguiente escenario: Estás en el primer año de tus clases de piano, y aparece la oportunidad de tocar en una actividad de tu municipalidad (por lo demás, no te pierdas las calendarización de actividades del Teatro Municipal de Santiago para encontrar inspiración adicional).

Has estudiado la pieza que interpretarás al revés y al derecho, y sientes mucha ansiedad, pero a la vez emoción, de exponerte por primera vez frente a tus familiares, amigos y vecinos, para demostrar todo el camino recorrido y los aprendizajes adquiridos.

Practicas mucho durante las semanas previas, con tu profesor haciéndote todas las observaciones y ofreciéndote los consejos para enfrentar esta puesta en escena de la mejor manera posible.

Tu seguridad está en su punto más alto, pero en el momento en que el presentador pronuncia tu nombre, sientes que todos los acordes abandonan tu cabeza y te invade un miedo colosal de decepcionar al público.

Te sobrepones, respiras, subes al palco, te sientas frente al piano y con las manos temblando empiezas la pieza. Y entonces, te equivocas justo en el pasaje en el que siempre has tenido problemas y que venías ensayando con tu profesor con especial énfasis.

Sólo quieres pararte y retirarte, y quizás no volver a tocar un piano nunca más. ¡Esta no es la solución! Durante tus primeros intentos, o las primeras experiencias en público que tengas, es muy entendible que algo así pueda ocurrir. Pero, al final, te podemos asegurar que mientras sigas tocando la melodía, aunque sea en un modo desprolijo o no absolutamente perfecto, ¡todos estarán contentos y orgullosos!

Recuerda: Tu profesor, sin importar que pase, te apoya al 100%. El único modo en que podrías realmente fracasar, es rindiéndote.

En cualquier desafío que te presente la vida, siempre habrá personas apoyándote y estimándote aunque no lo hagas bien la primera vez. No estás solo, y tener el valor de ser imperfecto en algo que estás aprendiendo será muy apreciado por tus cercanos y tus profesores.

Siempre mira hacia adelante

Mujer mirando celular
¿Cuánto pasas por alto por estar mirando el teléfono? Otro aprendizaje del piano para la vida

Esta es quizás uno de los desafíos más sencillos (en apariencia), pero más complejos de dominar en el proceso de aprendizaje del piano.

La voz de tu profesor será como una mosca en el oído: "Mira hacia adelante... Mira hacia adelante... Mira hacia adelante".

El concepto de mantener la cabeza en alto puede confundirse con una lección para la vida, ¡porque realmente lo es!

Cuando te encuentras a una gran altura y sufres de vértigo, ¿qué es lo primero que te van a decir? ¡No mires hacia abajo! No sólo porque te dará más miedo, sino porque objetivamente tienes más posibilidades de tropezarte.

Con el piano es lo mismo. Mientras tocas, tus ojos deben estar en la partitura y no en las teclas, o al menos debes aprender cómo combinar la visión alta y baja para que no te pillen de sorpresa cambios repentinos en el texto.

Debes estar siempre atento al compás siguiente por si aparece un cambio de melodía, una desaceleración, una aceleración o una nota que debes encontrar en el teclado porque te presenta mayor dificultad.

¿Ya estás entusiasmado? Conoce cómo se establecen las tarifas de las clases de piano.

Acostumbrarte a mirar al frente será especialmente útil al inicio, ya que el solfeo -aunque lo hayas aprendido en las primeras semanas -no deja de ser un lenguaje nuevo al que debes habituarte. Si estás tocando un compás, pasar al siguiente será más difícil si la lectura no es todavía lo suficientemente intuitiva e inmediata.

Eventualmente la clave de Sol no tendrá más misterios para ti, y sabrás leerla como la palma de tu mano. Pero incluso los más grandes pianistas, que se saben partituras como si las cantaran en la ducha, mantienen la vista al frente.

Los futbolistas y basquetbolistas más virtuosos no juegan mirando la pelota cuando están por anotar, sino que están mirando el objetivo para marcar el punto. ¡Sigue su ejemplo y mantén la cabeza erguida!

Si te lo podemos resumir en una frase, esta sería:

Haz tu camino disfrutando del proceso y no pensando en la meta, con la conciencia suficiente para aprender de tus tropiezos, sin asustarte de los desafíos que puedan aparecer en el camino, aplicando los aprendizajes y yendo siempre hacia adelante.

¿Necesitas un/a profe de Piano?

¿Te gustó este artículo?

5.00/5 - 1 voto(s)
Loading...

Isidora

Soy Periodista y Licenciada en Artes y Humanidades, con experiencia en comunicaciones mediales y corporativas. Me interesan especialmente los temas de arte y cultura.