Una de las mejores formas de conocer bien una cultura es recurriendo a sus platos típicos. En Chile, contamos con una gran variedad de opciones a la hora de comer. Estas cuentan con grandes diferencias de acuerdo a las zonas geográficas y sus regiones.

Entre los ingredientes más comunes están los pescados y los mariscos, debido a la presencia del mar a lo largo de todo el país. También son ingredientes muy típicos la papa, el zapallo, la cebolla, los diferentes tipos de carne, entre muchos otra gran variedad de productos que nos entrega la geografía tan heterogénea en la que se ubica Chile.

Las empanadas, el mote con huesillo, la cazuela o la manera a través de la que se se llevan a cabo estas elaboraciones culinarias criollas difieren entre la zona norte, centro y sur del país. Todas comidas tipicas chilenas que representan las costumbres y los ingrediente de la propia zona geográfica en la que se desarrolle.

Para saber más sobre la cocina chilena, revisa esta completa guía.

A continuación te presentamos algunas de las comidas típicas de cada zona del país.

La gastronomía de la zona norte

Formada principalmente gracias al desarrollo de la agricultura que llevaron a cabo los indígenas, la gastronomía nortina tiene una marcada presencia de cereales, granos, verduras, frutas y, como una de sus más importantes particularidades, la carne de llama o alpaca, además del zapallo y los mariscos y pescados.

Aimaras, atacameños y gran parte de las comunidades originarias andinas son las grandes influencias culturales que han incidido en las comidas de los y las habitantes del norte. Estos poblados desarrollaron la agricultura en base al cultivo de alimentos como el rocoto, la oca  (también conocida como cavi), el maíz, la papa, el zapallo y la quinoa. En el caso de la ganadería, las carnes más utilizadas son la de alpaca y la llama.

Cordillera de los Andes
Chile cuenta con una geografía única que influye en la diversidad de su arte gastronómico.

Como sabemos, Chile tiene presencia marítima a lo largo de toda su geografía, lo que ha influido importantemente en las elaboraciones gastronómicas criollas. En estas zonas costeras se asentaban los changos, cuyas costumbres mariscadores se han mantenido hasta el presente, por lo que se suelen encontrar comidas en base a una gran variedad de pescados, mariscos y otros productos del mar, como las algas.

En los valles centrales del norte, por su parte, culturas como la diaguita se dedicaron a trabajar con el algarrobo y otro tipo de semillas que se dejaban fermentar para su utilización. Ademas, la Región de Atacama y la de Coquimbo son reconocidas a nivel nacional e internacional por la gran calidad en la producción de aceite de oliva y también el popular pisco

La comida típica de esta zona es muy variada.

Chuño

El chuño es producto de la deshidratación de la papa y tiene sus orígenes en los pueblos andinos. Su nombre proviene del vocablo aymara y quechua ch'uñu, lo que quiere decir papa procesada.

Papas chuño
El chuño sirve para diferentes preparaciones, entre las que se encuentran galletas.

Este proceso se realizaba con el fin de conservar la papa por largos períodos, incluso años.

Se consume a través de postres y otras elaboraciones como harina de chuño, elemento esencial para algunos platos andinos.

Kalapurka

Si bien no existe consenso acerca del origen de su nombre, lo cierto es que se trata de una espesa sopa muy picante preparada sobre piedras calientes. Entre sus ingredientes se encuentran diferentes tipos de carnes, como la de vacuno, la de llama, la de cordero y la de pollo, acompañadas de choclo, zanahoria, ají y papas.

Se acostumbra a servir como regenerador de energías tras fiestas o eventos de las zonas cordilleranas o de los valles que atraviesan el norte chileno.

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Patasca

Este plato, cuyo nombre proviene del quechua phatasqa, que significa abierto o partido, se trata de una sopa hecha de caldo de mote con un guiso de carne, ya sea de llama o cerdo, choclo, papas y zanahorias que deleitan los paladores de nortinos y nortinas desde hace muchos años.

Chicharrón de papa

Este típico plato de la zona norte de Chile se suele preparar la carne de llama o cordero, animales muy comunes de esta área, las que se preparan como chicharrones, sirviéndose junto a papas cocidas y ensaladas.

Machas a la parmesana

Los alimentos del mar tiene una presencia importante a lo largo de todo Chile. En este caso, podemos notar la influencia en la mesa chilena de las culturas italianas y árabes.

Se preparan junto a trozos de queso parmesano y otros condimentos en el horno, siendo una de las elaboraciones gastronómicas favoritas de muchos y muchas chilenas.

Conoce la historia del arte gastronómico chileno.

Chumbeque

Consumido tradicionalmente desde Arica hasta Copiapó, el chumbeque es uno de los dulces más característicos del Norte Grande y parte del Norte Chico.

Se trata de una especie de turrón realizado con harina, manteca relleno con mermeladas de diferentes sabores, como naranja, mango y maracuyá.

Ajiaco Nortino

El ajiaco se encuentra presente en diferentes países de América Latina, como Cuba, Colombia, Perú y Chile, por lo que su elaboración varía en función del lugar en el que se hace esta receta.

En la zona norte de nuestro país esta elaboración típica para chilenos y chilenas se lleva a cabo con charqui, carne deshidratada muy típica especialmente en las regiones del norte.

Esta elaboración culinaria, ademas, se realiza con cebolla, ajo, ají color, papas y aceite.

La cocina de la Zona Central de Chile

La comida típica de la Zona Central de Chile se encuentra fuertemente influenciada por el aporte de los cultivos que realizaban los pueblos indígenas que habitaron el lugar, al igual que en casi todo el país. Así, las elaboraciones culinarias de la zona central se caracterizan por presentar entre sus ingredientes, maíz, verduras, legumbres, tubérculos, hongos y carnes de ave, res y cerdo, provenientes de España.

De esta zona proviene la costumbre tan típica de Chile de tomas «onces» y también donde se comienza a propagar la tradición inglesa de tomar té hacia los otros lugares, a partir, principalmente, de la segunda mitad del siglo XIX. Además, en sus valles es posible encontrar diferentes viñedos, reconocidos a nivel internacional gracias a la calidad de los vinos que produce.

Atardecer en Santiago de Chile
La zona central se caracteriza por una cocina rica en verduras, legumbres, entre otras.

Sin embargo, las zonas rurales también se han destacado por su gran aporte a la cocina representativa de las regiones del Chile central. Es acá donde se produce la sopa de trilla, en alusión a la receta que se preparaba para quienes trabajaban en el proceso de quiebre y separación de los granos del trigo. Este platillo se compone de cebollas, ajos y pan remojados, lo que se solía acompañar de un trozo de carne.

Puesto que la presencia de la zona costera continúa, en el litoral central las elaboraciones gastronómicas más típicas incluyen diversos tipos de pescados y mariscos, como el congrio, la merluza la corvina o el camarón de tierra, los que se acompañan con ensaladas y papas cocidas.

A partir de esto, se han desarrollado diversoas elaboraciones culinarias típicas de la zona central.

Humitas

Este plato es una herencia de las culturas amerindias que habitaban el continente antes de la invasión española. Su nombre es una derivación del quechua humint'a.

Esta comida consiste en una masa o pasta de choclo, con un poco de aliño, que se envuelve en las propias hojas del maíz y se cocina o se tuesta.

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Existen muchas variaciones de esta receta a lo largo del continente americano. La versión chilena lleva, junto a la pasta de choclo, cebolla frita y albahaca.

Existen personas que al comerla, prefieren agregarle azúcar, mientras otras se inclinan por añadirle sal.

Pastel de papa

Basado en el plato británico cottage pie, el pastel de papa es un platillo que se consume en varias partes de Sudamérica, con sus respectivas variaciones.

Este plato consiste en un puré de papas que se rellena con con pino (carne picada y cebolla), que se prefiere dejar hecho el día anterior.

También lleva aceitunas, huevo duro y pasas. En ocasiones, se le agrega carne de pollo, pimentón o tomate.

Tomaticán

Esta elaboración de origen totalmente chileno tiene sus inicios en la época colonial, durante la Capitanía de Chile, y es consumido tanto en este país como en parte de Argentina.

En esta elaboración culinaria se mezclan los ingredientes que traían los colonizadores españoles junto a los que eran utilizados por las culturas que habitaban esta zona.

Platos con tomaticán
El tomaticán es chileno 100% y también se come en algunas zonas de Argentina.

Consiste en un guiso preparado con carne, cebolla, choclo y tomate cocido o salsa de tomate.

Porotos con mazamorra

Conocidos también como frijoles o habichuelas, los porotos son una de las comidas más comunes que se sirven en Chile.

La mazamorra es una preparación que se realiza en varios lugares de América y en España, cuyas variedades difieren mucho entre sí. En Chile, la mazamorra consiste en una mezcla hecha de choclo molido o rallado.

Esta, se adhiere a los porotos granados cocidos previamente con cebolla, zapallo y ajo, a lo que se le suele añadir albahaca.

Caldillo de congrio

Este platillo es uno de los más típicos de la cocina chilena, particularmente de la zona central. Parte de su fama a nivel internacional se la debe al poema que el nobel de Literatura, Pablo Neruda, le dedicó.

Esta preparación consiste básicamente en un caldo elaborado en base al pescado congrio que se suele encontrar en las costas del Pacífico, el cual se pone a cocer junto a cebolla, cilantro, zanahoria, tubérculos, y condimentos.

¿Sabes cuáles son los platos chilenos más reconocidos a nivel mundial?

Este fue una de las comidas que ofreció la ex presidenta Michelle Bachelet al príncipe Carlos cuando visitó el país en 2009.

La gastronomía de la Zona Sur de Chile

Una de las mas grandes influencias del arte gastronómico de la Zona Sur de Chile es la que ha dejado el pueblo mapuche, quienes aportaron importantes alimentos como la papa, el choclo, los porotos, mariscos, los pescados y la gallina mapuche.

A la cultura mapuche debemos agradecer también, entre otras cosas, el sabroso merquén, aliño elaborado con ají de cacho que se somete a un proceso de secado y ahumado junto a otros ingredientes como cilantro y sal y el maíz.

Hombre caminando
Las preparaciones sureñas suelen servirse muy calientes para capear el frío de la zona.

Además, desde la isla de Chiloé también es posible identificar importantes influencias, con sus arvejas, piñones, luche, cochayuyo, entre otros. Esta zona es reconocida por contar con una cantidad inimaginable de tipos de papa. Se estima que es posible hallar casi 300 variedades de este tubérculo, entre las que se encuentran la Viscocha, la Clavela Lisa, la Guadacho, la Cabra o la Bruja, todas ellas son sus propias particularidades.

También aquí, como no se extingue la presencia del mar, suelen prepararse comidas en base  a pescados y mariscos, los que dan como resultado los típicos caldillos de mariscos, el curanto en olla, también conocido como pulmay, las empanadas de mariscos, entre otros.

Sin embargo, es imposible hablar acerca de la cultura gastronómica del sur de Chile sin mencionar la influencia alemana de los colonos y colonas que llegaron a esta zona en el siglo XIX. Las tradiciones culinarias propias del país europeo comenzaron a interactuar con las criollas, dando lugar a una tradición gastronómica muy particular y de muchos sabores.

Paila marina

Se trata de un caldo espeso que se sirve caliente, el cual se prepara con varios mariscos que se pueden encontrar en la zona, como almejas, piures, picorocos, machas, choritos, entre otros, junto a pescados como el congrio o el salmón. Se suele añadir vino blanco a la preparación, además de otros aliños.

Esta comida se debe servir muy caliente y se acostumbra tomar luego de una jornada de fiesta, ya que se cree que baja los efectos de la resaca o «caña» como se conoce en el país, además de estar vinculada a efectos afrodisíacos.

Curanto

Este plato tradicional de Chiloé consiste en una preparación que se lleva a cabo a través de la cocción que permiten piedras calientes que se ubican en un hoyo con leña. De hecho, su nombre proviene del término en mapudungún kurantu, que significa pedregal.

Curanto en proceso
El nombre del curanto proviene de la técnica milenaria de cocinar con piedras calientes en un hoyo.

Entre sus ingredientes mas comunes se encuentran una variedad de mariscos, a veces también pescado, junto a carne, tubérculos, legumbres, arveja y longanizas.

Cancato

Típico de la gastronomía sureña, especialmente de Chiloé, el cancato es una preparación en base a pescado, salmón o sierra, que se asa, al cual se le agrega tomate, longaniza y queso, además de aceite y orégano.

Su nombre proviene del término mapudungún kangkatu que significa carne asada.

Milcao

Consiste en un guiso hecho con papas machacadas y ralladas, las cuales se mezclan con manteca y sal. En algunos lugares les añaden chicharrones.

El milcao se puede preparar al horno o frito, también existen los de curanto, que se cocinan a vapor, o los milcaos pelados que se hierven y se les añade miel o azúcar, y por último, el milcao de chuño, que se prepara reemplazando los tubérculos rallados con el chuño.

Chapaleles

Esta preparación, que puede consumirse dulce o salada, consiste en una masa de papa cocida y harina de trigo que se hierve, se fríe, se hornea o se prepara en curanto.

Los chapaleles de curanto se caracterizan por ser salados y estar hechos también con manteca de cerdo y chicharrones. Los dulces se hacen hervidos y se acompañan de miel o azúcar.

El arte culinario criollo tiene comidas muy variadas que difieren de acuerdo a la zona geográfica. Así, mientras en la zona andina abunda la comida basada en carne de llama o cordero, en las zonas costera es mas típico encontrar elaboraciones basadas en pescados, mariscos y algas.

Todas estas comidas son el resultado de siglos de historia y culturas que se fueron mezclando hasta convertirse en lo que distingue nuestra gastronomía de la de otros países.

Aquí conocerás cuáles son los mejores preparaciones gastronómicas de Chile.

Recetas de los platos más representativos de cada zona de Chile

A continuación te mostraremos las recetas mas típicas de cada zona del país para que puedas elaborarla en tu casa y traer los sabores del norte, centro y sur, a tu propia mesa.

Machas a la parmesana

Una comida como esta para 4 a 6 comensales, necesita:

  • 20 machas con sus conchas (40 en caso de que sea muy pequeñas)
  • Vino blanco
  • Queso parmesano rallado y fresco
  • Sal
  • Pimienta
  • Limón

Primero que todo, debes limpiar las machas antes de abrirlas, y luego con un cuchillo separar sus conchas. Lo siguiene es cortar las lenguas, las que deberás reservar. Asegúrate muy bien de lavar la mitad de las conchas y que no quede rastro de arena en ellas. Puedes limpiar las lenguas con la parte trasera del cuchillo, la que deberás hacer llegar al interior de cada una para después lavarlas con mucho detalle para que no quede nada.

Copa de vino
Acompaña con un frío vino tinto para resaltar los sabores.

Tras lo anterior, pon una lengua, un poco de mantequilla (basta con una pelotita del mismo porte que una arveja), una cucharadita de vino blanco y una cucharadita de queso parmesano. Añadir la sal y la pimienta a gusto.

Antes de llevar al horno, lo ideal es que pongas en platos de greda las porciones para que, una vez fuera de él, el calor se mantenga por más tiempo. Procura haberlo precalentado a unos 180º C y empieza a hornear. No debería tardar más de cinco minutos en presentar un fuerte color rosado y en que el queso ya se haya derretido, lo que indica que ya es tiempo de retirarlo del horno y servir. No olvides ofrecer limones en mitades para su degustación.

Caldillo de congrio

No es una receta rápida, pero tampoco tiene mayores complicaciones si sabes las medidas adecuadas. Aproximadamente, su preparación puede llegar a requerir de unos 90 minutos.

Para preparar una de las comidas más populares de la zona central se necesita:

  • 4 láminas de congrio
  • 2 papas
  • 1 cebollas
  • 1 zanahoria
  • 1 pimentón
  • 1 ají
  • 2 tomates
  • 2 dientes de ajo
  • Orégano
  • Ají color
  • Sal
  • Pimienta
  • Ketchup
  • Perejil
  • 100 ml de vino blanco

Lo primero que debes hacer es lavar correctamente todos los vegetales y luego cortar en tiras gruesas la papa y el pimentón, en tiras finas el ají y picar el parajil de igual manera. Ademas, asegúrate de sacar toda la cáscara a la zanahoria y pícala en rodajas. Por otra parte, la cebolla deberá quedar en juliana.

Después, calienta una cucharada de aceite en una olla y pon los vegetales a sofreír dejándolos a fuego medio por alrededor de 6 o 7 minutos. Añádeles también sal y pimienta a gusto. Pasado el tiempo, tendrás que poner el ajo, los tomares, el ají de color y el orégano. Posteriormente, incorpora el congrio y todo el vino blanco. Ahora deberás esperar hasta que suelte el hervor. Una vez que ya haya hervido, agrégale un litro de agua y dejalo cocinar por unos 15 o 20 minutos aproximadamente a fuego medio y semi tapado. Intenta no revolver mucho porque podrías hacer que el congrio  se rompa. Finalmente, sirve bien caliente.

Curanto

Para la preparación del curanto debes contar con:

  • 1 kilo de mariscos surtidos o diferentes tipos de pescado
  • 1 kilo de carne roja y carnes blancas
  • Milcao
  • 1 kilo de papas
  • 1 kilo de longanizas
  • Hojas de pangue
  • Chapalele
  • Piedras de tamaño grande
  • Legumbres como habas, porotos o arvejas

Para empezar, prepararemos el milcao. Se trata de un guiso hecho en base a papa rallada y papa molida que se ha convertido en uno de los acompañamientos típicos del curanto. Pon 1 kilo de ellas a cocer y luego muélelas hasta obtener un puré sin ningún trozo. El resto, rállalas crudas y luego estrújalas envueltas en algún paño hasta quitarle la mayor cantidad de agua. Une el resultado de las crudas con las molidas y elabora unas masitas redondas añadiéndoles manteca y sal. Luego fríelas en aceite calentado previamente hasta que se doren.

Por su parte, el chapalele se hace con 2 kilos de papas, con las que también deberás hacer un puré, al que deberás incorporarle 1/2 kilo de harina, dos cucharadas de manteca y sal. Amasa hasta que la masa se vea homogénea y ya no se pegue en tus manos. Después, haz con ella bollos para luego aplastarlos y luego hiérvelos en una olla, fríelos u hornéalos.

Con todas estas elaboraciones ya preparadas, busca o cava el hoyo en el que realizarás el curanto. Este debe ser de aproximadamente un metro y medio de profundidad y ponle piedras, en las que encenderás fuego para calentarlas.

En ellas deberás poner todos los ingredientes y preocuparte de sellar bien con el chapalele y el milcao sin que se escape nada de vapor por los bordes.

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Jordán

Periodista. He trabajado como encargado de redes sociales de diferentes medios de comunicación. Mis principales intereses son la literatura, la cultura y los medios digitales.