Tienes todas las ganas y el conocimiento necesario para convertirte en un profesor de alemán. Sin embargo, ahora deberás enfrentarte a tus primeros alumnos. Si no tienes estudios como pedagogo, surgirán muchísimas dudas. ¿Cómo organizar cada clase? ¿Cómo medir los avances de tus estudiantes? ¿Cómo enseñar de manera eficaz? Existen muchos métodos diferentes de enseñanza, y debes elegir el que más se acomode a ti y tus alumnos. A continuación presentaremos algunos consejos que te pueden ser útiles para guiar el proceso de enseñanza-aprendizaje en tus clases particulares de la lengua alemana. Tranquilo, que ya tienes las ganas de transmitir tus conocimientos. Con un par de herramientas más, ya estarás listo para empezar. ¿Quieres saber más sobre cómo convertirte en profesor de alemán?
Haz una lista de objetivos para cada uno de tus estudiantes
Vas a ser profesor de clases particulares de alemán. Ahora debes saber que cada alumno tiene metas y formas de aprender diferentes. La metodología que elijas para enseñar tiene que ir en concordancia con lo que desean aprender tus estudiantes. Entonces, es posible que cada una de tus clases particulares sea diferente.

Programa clase a clase
Antes de llegar a tu clase, siempre debes saber qué vas a hacer en ella. Si bien puedes tener mucho talento para improvisar, no es recomendable llegar a una clase particular en blanco. Es necesario prepararse con anticipación. Es muy sencillo y te tomará solo algunos minutos. Escribe qué competencias quieres trabajar con tu estudiante, qué conocimiento nuevo sobre gramática enseñarás ese día, o lleva ideas de actividades, juegos o ejercicios para repasar.

Cuéntale a tu alumno cómo será la clase
Cada vez que empieces una clase, le tienes que explicar a tu alumno lo que van a hacer durante la clase. Debes exponerle claramente cuáles son los objetivos de la clase y que ejercicios se desarrollarán. Es una excelente forma de empezar las clases. Así estarás en sintonía con tu alumno e incentivarás su participación. Tendrá clarísimo los pasos que van dando clase a clase y se motivará a progresar. Pongámonos en el caso de que uno de tus alumnos va obligado a clases. Tiene malas notas en el colegio y sus papás lo obligaron a ir. Está bien, ¡tómalo como un desafío! Pero la clave es explicarle los beneficios que aprender alemán le puede traer a futuro. Además, si le explicar clase a clase los objetivos, irá implicándose y participando con más ganas. Esos cinco minutos donde expones el desarrollo de la clase son fundamentales para captar la atención de tus alumnos.
Diferénciate de la escuela
Un profesor de clases particulares no es igual a un profesor de escuela, y no enseñará las mismas materias que en el colegio. Tienes la oportunidad de diferenciarte del enfoque típico de los establecimientos educativos. Estas clases tienen un lado lúdico y un tono más relajado, que a veces no se da en las escuelas. Muchos estudiantes tienen una predisposición negativa ante la escuela, porque lo asocian a trabajo aburrido y repetitivo. Por supuesto, no queremos que nadie piense eso de tus clases. La idea es que tu clase sea percibida como apasionante, entretenida y con un vínculo auténtico con los estudiantes. Para eso lo mejor es salir de lo típico.

Invítalos a aprender siempre un poco más
Si alguien quiere aprender alemán, una hora o dos a la semana se puede hacer muy poco. Los alumnos tienen que ir más allá y seguir aprendiendo por su parte fuera de las clases. Cada vez que termine la sesión, refuérzale que tiene que seguir estudiando y repasando en casa. Una forma es darle ejercicios para que realice en solitario. Por supuesto, esas tareas deben estar relacionadas con la materia que han visto en clases. Así también puedes ir comprobando si la persona está aprendiendo realmente lo que le enseñas. Por supuesto, para aprender, lejos lo mejor es sumergirse en el país donde se habla el idioma. La exposición constante al idioma y a la cultura es un incentivo tremendo para aprender alemán. Si tú alguna vez has viajado a Alemania, cuéntale sobre tu experiencia. Incentívalo a que busque opciones similares para viajar: becas alemanas, working holiday, vacaciones. Toda la información sobre visas la puede revisar en la página de la Embajada de Alemania en Chile.

Envíales sus avances tras cada clase
Los alumnos quieren tener claro cuáles son sus progresos y como profesor de alemán, es tu deber hacérselo saber. Por eso, comenta los avances de los alumnos al final de la sesión. Por ejemplo, puedes enviar un balance por correo electrónico. Puedes enviarle tus apuntes sobre las competencias que has ido enseñando cada lección. Por ejemplo, si realizaste una clase sobre declinaciones en alemán, puedes mencionar eso como materia, y además escribir si se ha aprendido bien o si aún existe algo por revisar. Luego puedes nombrar los ejercicios que se han hecho en clases y dar precisiones sobre los trabajos que se deben hacer tras la clase. También puedes incluir todas las evoluciones positivas que ha tenido tu alumno. Es una forma de animarlo e incentivar a que siga progresando. Ahora tienes más herramientas para organizar tu clase de alemán. No dudes en dejarte llevar por tu intuición. Muchos alumnos ya saben exactamente lo que andan buscando; tú función es escucharlos y darles lo que quieren. Prepara una clase acorde a esos objetivos, se creativo, organiza el tiempo y listo. Recuerda que un estudiante contento te seguirá recomendando en su círculo, y el boca a boca es la mejor publicidad que ha existido.
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