«El té, aunque objeto de burla de las almas naturalmente rústicas, seguirá siendo para siempre la bebida favorita de las personas de espíritu» - Thomas de Quincey

Japón produce alrededor de 100 000 toneladas de té al año, la gran mayoría para consumo interno, ya que solo se exporta el 3 % de la producción.

El té como bebida caliente en Japón apareció por primera vez en el siglo IX a través de un monje budista de China. Poco a poco, se creó un ritual de té en torno al consumo de la bebida.

La ceremonia del té es la traducción occidental del ritual japonés del té en polvo, llamado cha no yu (literalmente «agua caliente con té»). Descubre la historia completa de la ceremonia del té en Japón.

La llegada del té a Japón

Llegada del té a Japón
Las hojas de té se han utilizado durante miles de años en la medicina china.

En China, el té se conoce desde hace miles de años. Los primeros árboles del té se plantaron en la provincia de Yunnan. El té se utilizó en particular como medicamento desde el año 2700 a. C. antes de convertirse en un producto de consumo.

La práctica del budismo fue lo que popularizó el consumo de té. La religión prohíbe beber alcohol, por lo que el té era una excelente bebida para mantenerse despierto. El consumo de té, primero reservado para las clases aristocráticas y los monjes, se popularizó bajo la dinastía Sui entre el 581 y el 618.

A su llegada a Japón en el siglo IX, el éxito fue arrollador. De hecho, se empezó a cultivar localmente muy rápidamente para poder soportar el consumo de la población sin tener que importarlo de China.

La ceremonia japonesa del té vinculada a la religión

Como era de esperar, la ceremonia del té tiene su origen en China con los escritos de Lu Yu: Ch'a Ching, literalmente El clásico del té escrito en el 760 a. C. El autor describe sobre todo los esfuerzos del emperador Shen Nongs que ingirió todo tipo de plantas, hierbas y cortezas para conocer sus propiedades. Aunque se envenenó, la leyenda cuenta que comió hojas de té para purificarse. El libro habla así de toda la cultura y la preparación en torno al té. Actualmente, esta obra de tres volúmenes todavía se considera la biblia del té.

Pero la ceremonia del té también tiene un origen religioso. Lu Yu estuvo fuertemente influenciado por el budismo zen, cuyas ideas permitieron el desarrollo de la ceremonia del té como todavía existe hoy en día en Japón.

En el siglo IX, los monjes budistas japoneses fueron enviados a China. Ellos son los que traen el té a Japón. El emperador Saga difundió la degustación de té japonés desde el 815 a las clases altas japonesas, tras una visita al monje Eishu, que le ofreció beber sencha, un pasatiempo popular en el período Tang en China. Así, se convirtió en una moda en los círculos intelectuales japoneses.

El budismo en la ceremonia del té en Japón
Los monjes budistas influyeron en la popularización del té en Japón.

En esa época, el té se presenta en forma de bloques para facilitar su transporte. Luego se calienta y una porción se rompe con la mano o con un cuchillo para reducirlo a un polvo fino. El polvo se añadía luego al agua caliente (que no hirviendo) en los cuencos.

El té verde japonés era un producto raro y preciado y solo se cultivaba en Japón en pequeñas cantidades con fines medicinales y para el consumo de la nobleza.

En Japón, el monje Eisai popularizó el consumo de té y lo extiendió a toda la población. Trajo semillas de té verde de China a fines del siglo XII para plantarlas cerca de un templo en Kioto. Eisai luego trituró las hojas de té verde para obtener un polvo muy fino: así nació el té matcha. Luego introdujo una nueva forma de consumir té e insistió en los beneficios del té para la salud y el metabolismo: nutrientes antioxidantes, capacidad de desintoxicación, colesterol más bajo, vitaminas...

Estrechamente relacionado con la religión zen, el té verde matcha se utilizó por primera vez en los rituales religiosos de los monasterios budistas. Gracias a su intensidad y su alto contenido de teína (el equivalente a la cafeína pero en el té), pudo mantener a los monjes despiertos durante sus sesiones de meditación.

La influencia de los samuráis en la ceremonia del té en Japón

La primera ceremonia del té se menciona en el siglo VIII, pero era una versión mucho más simple que la conocida hoy en día. Deriva del libro de Lu Yu que menciona la temperatura que hay que respetar para calentar el té y los utensilios necesarios para su preparación.

Si Ensai popularizó el consumo de té entre todas las clases japonesas, los samuráis comenzaron a crear un verdadero ritual en torno al té.

En el siglo XIII, los guerreros comenzaron a preparar y beber matcha. Organizaban fiestas majestuosas y proponían a sus invitados un juego: había que distinguir entre las bebidas a base de hierbas y las bebidas a base de té. Los invitados se pasaban las copas para probar la bebida y adivinar. El origen de la taza de té que va pasando de mano en mano vendría de este período.

Por supuesto, este ritual se extendió a las clases más populares, que a su vez organizaban meriendas más modestas en los salones de té. De aquí es de donde vendría el lugar donde se lleva a cabo la ceremonia del té hoy en día.

Influencia de los samuráis en el origen de la ceremonia del té en Japón
Los samuráis influyeron en la ceremonia japonesa en torno al té.

El padre de la ceremonia del té en Japón

El sacerdote Murata Jukō es considerado el padre de la ceremonia del té. Diseñó las pequeñas salas de té y dedicó su vida a aprender y perfeccionar el ritual. Él dio origen a la filosofía de la ceremonia del té.

Fue adepto de la meditación zen tras ingresar al sacerdocio a los 11 años. Luego pasó el resto de su vida en Nara, en su sala del té, enseñando el arte y la simplicidad de la degustación del té a todo el que quería.

No fue sino hasta el siglo XVI que el hecho de beber té se extendió a todos los estratos de la sociedad japonesa. Sen no Rikyū, otra figura histórica en el ritual japonés, desarrolló los conceptos clave de la ceremonia:

  • Sei, literalmente «pureza»: estees el concepto más complicado de aprender. Los japoneses cuando entran al salón de té deben dejar atrás sus problemas y volverse puros. El maestro del té debe llevar a cabo la ceremonia con el corazón abierto.
  • Kei, literalmente «respeto»: es mostrar que cada persona tiene su importancia y debe ser respetada independientemente de su clase. Este concepto está simbolizado por el hecho de que tienes que inclinarte para entrar al salón de té y sentarte sobre las nalgas en posición seiza.
  • Wa, literalmente «armonía»: todos los utensilios utilizados deben estar en armonía con la naturaleza y traer paz a los invitados del ritual.
  • Jaku, literalmente «tranquilidad»: solo respetando todos los preceptos anteriores es posible obtener tranquilidad.

A lo largo de los años, han surgido otros conceptos, incluido el wabi que significa «soledad» o el kokoroire que significa «devoción».

Rikyū también promulgó los «Siete secretos del camino del té» que guían la preparación de la ceremonia:

  • Prepara un delicioso cuenco de té.
  • Coloca el carbón para que se caliente el agua.
  • Coloca las flores como aparecen en el campo.
  • Evoca la frescura en verano y el calor en invierno.
  • Adelántate a todo.
  • Prepárate para la lluvia aunque no esté lloviendo.
  • Presta mucha atención a cada uno de tus invitados. 

La ceremonia del té en Japón en la actualidad

La ceremonia del té en Japón en la actualidad
Hoy en día, son sobre todo los turistas lo que disfrutan del ritual.

La ceremonia del té tiene pocos practicantes, pero es un símbolo histórico de la identidad y cultura japonesas. Al principio, el ser maestro del té estaba reservado para un público rico y masculino, pero durante la era Meiji fue posible también para las mujeres. Ser maestra de la ceremonia del té se ha convertido en una cualidad de buena anfitriona.

Las clases de la ceremonia del té se han extendido al plan de las actividades extraescolares y los utensilios de preparación del té (batidor de bambú, tetera, cuencos) están disponibles a cualquier precio, dependiendo de la calidad del material. Hay tres grandes escuelas modernas de ceremonia del té: Omotesenke, Urasenke y Mushakōjisenke. Aunque son tres escuelas diferentes, las prácticas que se enseñan son bastante similares.

El té matcha no se bebe realmente en Japón, excepto durante las ceremonias del té. Sin embargo, se exporta cada vez más ante la moda de esta mezcla espumosa en Estados Unidos y en otros países de Asia. El matcha se consume en forma de matcha latte con especias, pero también se usa en pequeñas cantidades en repostería (macarrons, helados, magdalenas, panna cotta...).

El ritual tradicional completo de la ceremonia del té puede durar hasta 4 horas.

¡Los amantes del té disfrutarán mucho en Japón con la ceremonia del té! ¡No dudes en reservar tus billetes a Japón!

¿Necesitas un/a profe de Japonés?

¿Te gustó este artículo?

0 voto(s)
Loading...

Leyla